¿La respuesta obvia sería que si verdad?

Lamentablemente, o al menos bajo mi punto de vista, la respuesta no siempre es si.

Para mi y para el equipo de Dream Planner, la página web es de quin la encarga, de quien la paga, es tuya vaya, que por eso lleva el nombre de tu negocio, o el tuyo propio en ocasiones. Veo cómo estas levantando una ceja y empezando a dudar de cual es tu situación, así que vamos a hacer unas pocas aclaraciones.

Que quiere decir si es mía o no

Primero de todo, el hosting y el dominio ha de estar a tu nombre. Has de tener acceso a tu área de cliente, saber cuando se renueva y este importe, idealmente pagárselo a tu proveedor de hosting, que no es necesario tenga nada que ver con quien te ha hecho la página. Hay muchísimos proveedores de hosting, yo siempre trabajo con webempresa, y muuuchos otros lugares donde comprar un domínio, aquí puedes leer un artículo sobre este tema del hosting.

Le das acceso a tu desarrollador, equipo de Marketing o empresa que vaya a hacerse cargo de tu proyecto y listos.

En segundo termino, si tu página está hecha en WordPress, Prestashop o algún CMS, necesitas tener un acceso de Administrador. Ha de estar con tu correo de uso habitual, poder cambiar tu contraseña siempre que quieras o eliminar un usuario con el que ya no colaborás. No te asustes, gestionar este tipo de cosas es mucho más sencillo de lo que crees.

Cómo saber que tipo de usuario tengo

Lo puedes ver muy rápido por la barra lateral de WordPress, hay varios roles posibles en principio (si tienes un ecommerce o un campus, esto puede variar) y cada uno ve de menos a más opciones de gestión, aquí tiene un ejemplo de lo que deberías ver cómo administrador.

¿Ves un poco la diferencia verdad?

El usuario de administrador ve todo, todo y todo lo que puedas ver en tu instalación de WordPress. Eso no quiere decir que debas saber que hace cada cosa, pero es importante poder hacerlo.

Si no tenemos estos accesos, es cómo si no pudiésemos entrar a todas las habitaciones de nuestra casa, o si no pudiésemos encender o apagar el calentador, cambiar de compañía de teléfono o escoger el papel con un decorador nuevo.

Nuestra relación proveedor – cliente puede ser maravillosa hoy, pero en el futuro podemos querer cosas diferentes, y no necesariamente por desacuerdos, puedes quere cambiar el diseño de tu página y encontrar un diseñador más acorde a tu nueva visión o especializarte en elearning e irte a otro proveedor especialista en ello.

Y en este caso…tu página se va contigo.